MUNDOFRANQUICIA APARECE EN CINCO DÍAS


MUNDOFRANQUICIA , EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

En esta ocasión ha sido la cabecera de carácter económico CINCO DÍAS la que se ha hecho eco de las recomendaciones de nuestro Director de Operaciones, Pablo Gutiérrez para convertir, con éxito, un negocio en una central franquiciadora.

La cabecera económica aborda, en esta ocasión, el asunto de cómo convertir un negocio en una central franquiciadora y contó con la participación de mundoFranquicia a la hora de dar algunas de las claves para reducir riesgos .

Partiendo de los datos del estudio sobre el sector, realizado por la AEF, que apuntan a que este modelo de negocio lleva cinco años de crecimiento consecutivo en España, con 1.376 enseñas que el año pasado facturaron 27.707 millones de euros y dieron empleo a 293.872 personas, CINCO DÍAS analiza en profundidad las claves del éxito de la fórmula.

Pablo Gutiérrez, Director de Operaciones de mundoFranquicia, apunta, en el reportaje, que el franquiciador está obligado a ofrecer un modelo de negocio contrastado, de éxito probado, que como mínimo haya cumplido un ejercicio económico –“porque no es lo mismo vender en verano que en invierno”–, y debe contar con una marca registrada para poderla ceder. “Luego, tiene que ser capaz de transmitir ese modelo a través de herramientas de asistencia, comunicación y control, y de aportar valor a la cadena para generar una dependencia constructiva: compras más baratas, una selección de personal buenísima, una marca fuerte...”, desgrana.

Gutiérrez también sugiere que los contratos duren entre 5 y 10 años, de modo que den tiempo suficiente al franquiciado de recuperar su inversión, lo que normalmente tarda entre 3 y 4 años.

El texto arranca con uno de los casos de éxito con mayor notoriedad hoy en día. Hace 13 años, Mery Oaknín y su socia abrieron en Málaga su primer salón de manicura y pedicura D-uñas. Hoy tienen 170 tiendas, 60 en España y el resto en nueve países de Latinoamérica. Pero de todas ellas, solo tres son propias. Las demás son franquicias, es decir, licencias concedidas a terceros para la explotación comercial de su marca y productos a cambio de una regalía. “Queríamos ganar velocidad, compartir los riesgos y dar el salto internacional y encontramos que este era el mejor modo de hacerlo”, dice Oaknín.

Sin embargo,la responsable de D-uñas advierte que no todos los negocios son susceptibles de convertirse en cadenas. “Las claves del éxito no siempre son replicables. Es algo que debes evaluar. Si a tu restaurante le va muy bien porque cocinas con un estilo muy personal, tienes que asegurarte de que tus recetas pueden trasladarse a otros cocineros para que sus platos gocen de la misma acogida. Lo segundo que debes considerar es si tienes el espíritu de franquiciador, que consiste en ayudar al aspirante a empresario a triunfar igual que tú, y eso conlleva un grado de generosidad y paciencia importante”, afirma.